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Acciones socio-económicas

Acciones socio-económicas
Acciones socio-económicas
La economía social, también llamada economía solidaria, se refiere a todas aquellas organizaciones de productores, consumidores, ahorradores, trabajadores, etc., que operan bajo los principios de participación democrática en las decisiones, la autonomía de gestión y la primacía del ser humano sobre el capital. Las prácticas de estas organizaciones se circunscriben a una nueva racionalidad productiva, donde la solidaridad es el soporte del funcionamiento de las iniciativas. Se diferencia de la racionalidad capitalista que no es ni solidaria ni inclusiva y de la economía pública que no permite la posibilidad de autogestión.

¿Qué es la economía social?

La economía social o solidaria es una tendencia económica que se caracteriza por la necesidad de gestionar y organizar los diversos recursos e instituciones económicas dando prioridad al interés social y equitativo.

Contrariamente a la economía clásica y a la visión más capitalista de la búsqueda del beneficio económico, la economía social o solidaria implica que el objetivo principal de las prácticas económicas debe ser la distribución y el consumo de los bienes y servicios existentes en el mercado de forma cooperativa.

Esto implica que no siempre se debe tratar de maximizar los beneficios individuales y corporativos. En cambio, la economía social trata de maximizar el beneficio común. En otras palabras, el beneficio más igualitario para toda la sociedad.

Principios de la economía social

Los principios de las entidades de la economía social están calificados en la ley mencionada:

  • En primer lugar, establece el principio de anteponer las personas y el propósito social al capital. Esto se llevaría a cabo mediante una gestión autónoma, transparente, democrática y participativa.
  • El segundo principio se asocia a la aplicación de los resultados obtenidos del trabajo aportado y del servicio o actividad realizada por los miembros de estas entidades sociales.
  • El tercer punto destaca la importancia de “promover una solidaridad interna y con la sociedad que favorezca el compromiso con el desarrollo local, la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, la cohesión social, la inserción de personas en riesgo de exclusión social, la generación de empleo estable y de calidad, la conciliación de la vida personal, familiar y laboral y la sostenibilidad”.

Economía social características

Podemos distinguir, entre otras, como características destacadas en las empresas sociales o solidarias:

  • Democracia participativa y autogestión. Debe verificarse la total igualdad en la participación de todos sus miembros en la toma de decisiones o en la elección de sus autoridades en el caso de que se delegue esta función, de manera que si se trata de una organización productiva por ejemplo, el capital debe distribuirse en partes iguales entre los socios.
  • La práctica de la solidaridad con especial énfasis en los más desfavorecidos del grupo o de la comunidad en general. Las entidades promotoras de la economía solidaria dan prioridad a las asociaciones de personas desempleadas, a los trabajadores en vías de perder su empleo y a los que tienen menos posibilidades de encontrar trabajo debido a la edad, la falta de cualificación, la discriminación racial o de género, etc.
  • Desarrollo local. Las iniciativas solidarias surgen en un área específica por parte de un grupo de individuos que sufren un problema particular utilizando recursos endógenos, la vida común del grupo es lo que refuerza la cohesión de la comunidad.
  • Sostenibilidad. La economía social se basa en los principios del desarrollo económico con respecto al cuidado del medio ambiente y el compromiso de cohesión social, y es pionera en la práctica de la responsabilidad social.

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